Hist. Melba Maya Guzmán
Archivo Histórico Municipal de Morelia

 

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La ciudad de Valladolid, hoy Morelia, fue fundada el miércoles 18 de mayo de 1541 en el valle de Guayangareo, por disposición del Virrey Don Antonio de Mendoza y a instancia de varios españoles avecindados en Michoacán, con el propósito de contar con una ciudad capital donde residieran las autoridades civiles y eclesiásticas que hicieran posible la administración y el orden colonial, la cual denominarían Nueva Ciudad de Mechuacan, tal objetivo se topó con la férrea oposición del Obispo Vasco de Quiroga, quien respaldaba a la ciudad de Pátzcuaro por la titularidad de Ciudad de Mechuacan. Es hasta después de la muerte del Obispo Quiroga y ya con el nombre de Valladolid que se traslada a ésta la sede del cabildo eclesiástico y silla episcopal.

Juan de Alvarado, Juan de Villaseñor y Luis de León Romano, fueron los comisionados por el Virrey Mendoza para llevar a cabo la fundación, traza y repartimiento de solares a los pobladores de la nueva ciudad, para asentar sus casas y heredades, no sin antes señalar sitios y partes donde hacer plaza, casas de Cabildo, Iglesia mayor, casa episcopal, monasterios, cárcel pública y demás edificios convenientes para el ornato de ella. Así mismo Antonio de Godoy, uno de los primeros pobladores, fue el encargado de abrir caminos y calles y levantar las primeras casas, particulares y públicas de la ciudad, comisión de la que fue relevado dos años más tarde por Juan Ponce, alarife de la ciudad de México, obra de ambos fue el dejar plasmada una de las más avanzadas trazas de ciudades de la época colonial. Sin embargo, para llevar acabo tal empresa fue necesario resolver la falta de mano de obra; por lo que en febrero de 1543, el virrey emitió un mandamiento en el cual se encargaba el repartimiento de indios, para que pasaran a Guayangareo a trabajar en la edificación de la nueva ciudad.

Entre 1548 y 1550, se construyó la cede del cabildo civil y la del corregidor; el templo y convento de San Francisco, caminos y puentes, la carnicería, la cañería y un colegio de primeras letras y gramática para los hijos de los vecinos y de los indios principales de la comarca.

Varios fueron los problemas que enfrentaron los moradores de Guayangareo, por la persistente oposición del obispo Vasco de Quiroga, al asentamiento y titularidad de la Nueva Ciudad de Mechoacán, y es así como el 11 de febrero de 1555 que el obispo notifica al cabildo la cédula por la se reconocía a la Nueva Ciudad, sólo como pueblo de Guayangareo.

Es hasta el año de 1566 que el pueblo se desenvolvió mayormente, no sólo por la muerte de Quiroga, ocurrida en 1565, sino por el apoyo recibido por parte del convento de San Agustín, que comenzó a funcionar como el primer banco del valle, financiando a los pobladores con préstamos hipotecarios.

Finalmente en 1569, el obispo Antonio Morales de Molina lleva a cabo unas gestiones sobre el traslado de la catedral de Pátzcuaro a Guayangareo. El Rey lo aprueba y los tramites culminan en Roma en octubre de 1571 con la bula Super universas de Pío V. cuya parte medular decretó la supresión y extinción de la catedral en Pátzcuaro y su erección en Guayangareo, al mismo tiempo que se erigía como “Ciudad de Guayangareo”, nombre que sustentó hasta 1577, fecha en que el Rey Felipe II ordenó se cambiara el nombre por el de Ciudad de Valladolid.

La pobreza y escasez de la ciudad fue patente en los años de 1580-1600 sin embargo esta poco a poco se fue recuperando con el establecimiento de algunas comunidades religiosas y el asentamiento de los naturales en sus respectivos barrios. Es así que en 1619 en un informe que remite el obispo Baltazar de Cobarrubias al monarca español, señala la necesidad de construir una nueva catedral porque la existente además de estar ruinas resultaba insuficiente para la población que iba en aumento, dicha edificación se concluyó hasta 1744. De igual forma indica que existían en la ciudad los conventos de San Francisco, San Agustín, El Carmen Descalzo, La Compañía de Jesús y Santa catalina de Sena.

Para 1624, se afirmaba, que había en Valladolid 220 casa y en los arrabales en contorno doce pueblos, comenzaba así el crecimiento y expansión de Valladolid rodeada de los barrios indígenas de San Pedro, San Miguel, Ichaqueo, Guayangareo, Santa María, Itzicuaro, Santa Catalina, Chicacuaro, El Batán, Santiago, Santa Ana, El Carmen y San Juan de los Mexicanos.

 

Fuentes:

Tavera Alfaro, Xavier. “Morelia: la ciudad de tres nombres”. Silvia Figueroa Zamudio (editora) Morelia Patrimonio Cultural de la Humanidad, Morelia, UMSNH/ Gobierno del Estado/ Ayuntamiento de Morelia, México, 1995. Pp 11-27.

Herrejón Peredo, Carlos. Los orígenes de Morelia: Guayangareo-Valladolid, 2ª Edición corregida y aumentada, presentación de Juan Carlos Ruíz, Guadalajara, México, Frente de Afirmación Hispanista, A.C/ El Colegio de Michoacán, A.C. 2000